Viajes románticos
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Lo que el transporte ha unido, que no lo separe el hombre.

No sabría describir cuál es la magia que encierra un encuentro casual en un transporte, que puede culminar en algo más profundo. A veces, una simple mirada, un sonrojo o un roce en un espacio reducido, donde puedes dejar escapar la imaginación y quién sabe… Recuerdo muchos momentos de mis viajes, en especial, aquellos en los que, sentados en un transporte, unes las manos de tu pareja, entrelazas una mirada y dejas que la reacción de tu piel hable por ti. Supongo que no sabéis a qué me refiero, pero no os preocupéis que os lo voy a contar. Vamos a hablar de lo que el transporte ha unido, que no lo separe el hombre. ¿Os subís al tren de nuestras novelas románticas y paseamos por sus hojas a ver qué nos desvelan?

Venga que comienza el trayecto, en esta ocasión no os voy a hablar del final del viaje, sí, ya sabéis de aquellos destinos más románticos de nuestras novelas, en esta ocasión voy a tratar los trayectos o mejor dicho, los protagonistas van a ser los medios de locomoción ¡Qué interesante! —bosteza—. Calma, que no cunda el pánico, que aquí hay salsa y de la buena.

¿Qué pasa cuando mezclamos, pongamos por ejemplo, a una mujer y a un hombre sin compromiso alguno, en edad de merecer (aquí os lo dejo a vuestra imaginación por aquello de no poner límites) y un traslado? Nada.

Así no hay quien se meta en materia ¿verdad?

Pero, ¿qué ocurriría si ese medio de desplazamiento es la conexión entre ambos sujetos, que unido a las circunstancias escénicas —poco espacio, sentados juntos, abrazados al ser llevados en moto, mecidos por el vaivén de las olas, cabalgando por prados verdes a lomos de un jamelgo, en el asiento trasero del coche de tu amiga, con el quarterback del último curso…— hiciese el resto?

Ya sabéis la respuesta: fuegos artificiales.

Viajes de la romántica

Me quedo con muchas escenas, extraídas de varias novelas; ¿quieres descubrirlas? Pues sigue leyendo.

Los reyes de nuestras novelas románticas parecen ser los aviones, sí, en estos suceden algunos momentos históricos, dignos de ser enmarcados. Puede ser el inicio de la relación de los personajes protagonistas, como en la novela Durante el vuelo de R.K. LilleyDurante el vuelo, que volar, volaban, entre otras cosas. Trata de una auxiliar de vuelo Bianca, que hacía muy bien su trabajo hasta que conoce al Sr. Cavendish, con mayúsculas, porque este hombre tiene un magnetismo, que no me extraña que a la pobre azafata le tiemblen las rodillas cada vez que la mira.

O en la historia de No te lo vas a creer de Sophie Kinsella, que de una situación surrealista de su protagonista femenina Emma, a la que le dan No te lo vas a creerpánico los aviones y sufre uno de los peores vuelos de su vida debido a las turbulencias, confesándole sus secretos, temores y anhelos al desconocido que está sentado a su lado. Desde entonces se abre un nuevo camino y mil sorpresas para nuestra chica.

A mí, personalmente, me encanta el avión. Es uno de los transportes, donde me siento más segura y en los que más disfruto. Siempre que puedo, intento inmortalizar alguna parte del vuelo, si está permitido.

Inma Cerezo

A veces no es el trasporte, si no el medio. Como la Serie moteros (Princesa, Harley R., Serie moterosHarley R. Entre-historias y Lola) de Patricia Sutherland, donde las motos de sus protagonistas, son unos personajes más de las historias, y creedme cuando os digo, que gracias a ellas, se viven momentos tan intensos y románticos, que suspirar entre sus páginas, se queda corto. Ambientadas en Londres, estas novelas no te dejan indiferente. Yo me declaro fan de Dakota, el protagonista de Princesa, la primera de la serie. Tienes que descubrirlas y darte un paseo en moto 😉 . Pero está claro que a nosotras lo que nos gustan son los conductores, nuestros moteros. Y si manejan una Harley, como los chicos de Patricia, ya me han robado el corazón.

Ese fue el caso de Dallas, no hablo de la ciudad, Él es, sin duda, un antes y un después; lo descubrí enTu eres mi vez Tú eres mi vez de Judith Priay y todavía conservo una sonrisa boba al recordarlo. Esta es una novela, en la que sus protagonistas, Gillian y Dallas se conocen una noche lluviosa, en un bar de moteros, donde ella entra a pedir ayuda. Desde entonces estos dos polos opuestos, consiguen atraparte y mantenerte en vilo hasta ver como se derriten. La autora nos deleita con una sensualidad brillante en las escenas íntimas, que nos hace devorar sus páginas en una noria de emociones y acelerar el cuentakilómetros de nuestros protagonistas.

No todo son vehículos a motor, tenemos algunas novelas en las que jinetes, caballos y carruajes, te hacen suspirar cual adolescente, por la información que aportan claro está, malpensados. En Pura Raza de Paty C. Marín, descubrir lo difícil quePura Raza es amaestrar un pura sangre, a su dueña y los instintos del capataz 😉 , que sabe mucho de monturas, doy fe. Esta novela erótica, que se desarrolla en seis actos, cuenta como Leonette, una doncella inalcanzable, para Tom, el capataz y experto domador, la ayuda a superar sus miedos tras un accidente. Todavía retengo en mi memoria algunas escenas dignas de enmarcar. Si queréis descubrir de qué hablo, tendréis que leerla; por supuesto si os gusta el subgénero.

Y si hablamos de la atmósfera absorbente, que reúne un espacio pequeño, Los pecados de lord Cameroncomplicidad, algo más que intenciones y mucho morbo, me quedo con Los pecados de Lord Cameron de Jennifer Ashley, su carruaje y lo que allí pasa. Este es el tercer libro de la serie Highland Pleasures, donde Cameron es conocido por su fama amaestrando caballos, sus juergas y las correrías con mujeres, hasta que vuelve a cruzar su camino con Ainsley, la horma perfecta de su zapato, que sabe ver más allá y lo complementa. Sin duda, los hermanos Mackencies, dan para post único, creedme, si no conocéis la serie, id a la librería ipso facto; no os dejarán indiferentes.

Volviendo a las ruedas, gasolina y motores. ¡Qué me gusta a mí la mecánica! Intentando recordar las carrocerías y los asientos tan cómodos de los vehículos, me vienen a la mente unos pasajes, así a voz de pronto, en las novelas de Silvia Day, de la serie CrossfireSerie Crossfire (No te escondo nada, Reflejada en ti, Atada a ti y Cautivada por ti), que no pienso contar, por supuesto, pero que dan para tres o cuatro hojas. Esta serie presenta la historia de Eva y Gideon Cross, que desde el mismo momento en el que se conocen sienten una atracción brutal, que seduce y te hace perderte entre sus páginas, para querer averiguar si serán capaces de luchar contra todo y todos, para lograr su objetivo.

Y para mención especial, el coche tan bonito y bien cuidado de Caleb; nuestro protagonista de Cruzando los límites Cruzando los limitesde María Martínez, no me extraña que se lo quiera enseñar a Savannah, hay cosas que solo se pueden entender in situ. Y de verdad, qué bien lo explica todo este chico. En esta historia conocemos al genial: muero-de-amor-y-combustión-espontánea cada vez que me miras, llamado Caleb y a la afortunada Savannah, que consiguen atraparte con su historia desde el principio, con una trama dinámica, diálogos donde los conocemos poco a poco y nos enamoramos más, si cabe, consiguiendo cautivarnos de una forma única.  Nos queda claro, que se puede subir la velocidad de las pulsaciones y la temperatura, tan rápido, como acelera su motor. 😛

Para terminar, un bonito recuerdo a los inicios. Porque como os comentaba al principio de mi post; en muchas ocasiones, los transportes han servido para unir. Crear un vínculo y sellar momentos únicos.

Este Nadie como tues el caso de la genial historia que aborda Nadie como tú, de J.A. Redmerski. Un autocar, mucha carretera y unos momentos únicos que sus protagonistas irán viviendo al ritmo de los kilómetros. Todo viaje es una aventura, y desde luego, la que emprenden Camrym y Andrew, te deja con una sonrisa en los labios imposible de borrar.

Ya sé que esto solo es un aperitivo, y me dejo muchas novelas. Pero hoy me quedo aquí y os pido que me ayudéis.

¿Recordáis títulos dónde los transportes han unido a nuestros protagonistas? Me he dejado muchos, el tren, barco, bicicleta…

Inma.

Foto de cabecera de Cristian Baron – Unsplash, fotos de portadas, de las páginas de editoriales o de sus autoras.

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Inma Cerezo es una barcelonesa lectora acérrima que siempre quiso contar sus propias historias. Tras divagar largo y tendido, escribe su primera novela Goleters Luna de Lenten. Actualmente trabaja en varios proyectos, con la ilusión de que pronto vean la luz.

1 Comentario

  1. Noemí-Mysticnox dice

    He leído unas cuantas de las que dices y otras las tengo pendientes. Pero sin duda mis preferidas son Princesa, Cruzando los límites y Pura Raza, que de todas he hecho reseña por cierto, jaja. Pero en Pura Raza te olvidas del Duque que hace cabalgar desnuda en su caballo a nuestra prota y ese es un momentazo de transporte que… Se me ve el plumero pero el duque es mi preferido.
    Coincido ampliamente en la combustión espontanea junto a Caleb, madre que pluma tiene mi queridisima Maria Martinez.
    Un post fantastico que me ha hecho recordar buenísimas lecturas y darme prisa en leer las pendientes.
    Muacsssss

    • ¡Muchas gracias guapa!
      Pues no te creas, no he olvidado al Duque, lo que pasa es que quería dejar la puerta abierta a la intriga, porque esa historia merece ser leída. Te animo a leerlas todas y luego me paso a ver tus reseñas. Gracias por tus palabras y por guardar mi secreto 😉
      Besotes!!!

  2. Una entrada fresca y súper divertida, Inma. A diferencia de Noemí, a mí me hace caer en la cuenta de cuántas lecturas me estoy perdiendo desde que decidí dedicarme a mi otra gran pasión que es escribir. Pero bueno, “nunca es tarde cuando…” dice el refrán, así que uno de estos días conseguiré ponerme al día de mis pendientes y echarle el guante a un par de las que mencionas aquí, que tienen una pinta buenísima.
    ¡Y gracias por incluir a mis Moteros en tu post, mi niña!

    • Tus moteros siempre tendrán un lugar en mi casa y en mi corazón 😉 ya lo sabes.
      En cuanto a las lecturas, ejem, ni te cuento los malabarismos, porque estoy haciendo mil cosas a la vez pero leer es imprescindible para poder ponerme al día.
      Muchas gracias por la visita querida Patricia.
      ¡Besotes!

    • Muchas gracias a ti Judith.
      Me encantó tu novela, y sus protagonistas.
      Un abrazo inmenso y agradecida por tus comentarios.

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