Voces de la novela romántica
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Las 8 leyes de un personaje romántico único (o no).

Llevo un tiempo sin escribir, sí, lo confieso. Estoy en “dique seco”, o más bien intentando enderezar una historia que acabé y que después del reposo necesario, necesita un buen meneo. Te estarás preguntando por qué te cuento mis desventuras escrituriles volumen I. La verdad es que no sabría decirte el motivo pero sí que ese hecho me ha llevado a otras cosas. Entre ellas, me he puesto a leer como si no hubiese un mañana, pero no lecturas nuevas, estoy releyendo esas historias que me dejaron sin respiración, con resaca de lectura para un mes o dos. Quizá buscando la clave mágica, aprender a conseguir ese efecto o simplemente, a revivir esas emociones. Y, ¿sabes una cosa? De todos los contratiempos siempre sacas algo bueno, aunque al principio no sepamos verlo. Por lo pronto te traigo un pequeño extracto, un glosario que incluye las 8 leyes de un personaje romántico único (o no).

No son leyes, ni reglas que debes seguir ni creer y mucho menos compartir. Puede que si las aliñas con una pizca de humor y te centras en esos personajes románticos que causaron cierto impacto en su día, reconozcas las similitudes (o no). Si te atreves con ellas, ven, que te las cuento.

1. En cuanto aparece en escena TE ENAMORAS. Te he dicho que es único, así que no frunzas el ceño. En el momento en el que hace acto de presencia sabemos que nos va a robar el corazón sí o sí. Aunque no he detallado en qué escena sucederá o después de cuántos cabeceos de reproche y ojos en blanco, llegará ese convencimiento.

Las 8 leyes de un personaje romántico único (o no).

2. Sus capacidades para atraer los problemas son tan amplias como las que tiene para solucionarlos. Esta es una regla de oro universal. Normalmente sabe (o lo intenta) arreglar los estropicios que va generando a su paso. La pericia es una característica innata en el personaje. Incluso se podrían catalogar como imanes para situaciones adversas. Pero… suele salir airoso de cualquier desventura, aunque por el camino se haya dejado una buena parte en el intento.

Las 8 leyes de un personaje romántico único (o no).

3. No es la perfección personificada pero la roza. Hasta que le hace ampollas… Sí, ser único es una labor muy dura y difícil y estar a la altura de las circunstancias requiere una gran dosis de ensayo y caídas. Por eso hasta que no se hace al calzado nuevo, tiene que usar muchas tiritas.

Las 8 leyes de un personaje romántico único (o no).

4. Siempre está cuando más le necesitan. Aquí debería especificar -barra- remarcar, siempre está dónde debe, aunque no sepa muy bien porqué o para qué. La cuestión es que su papel de único e irrepetible lo hace imprescindible y como se toma su papel muy en serio, nunca defrauda. O casi nuca 😉

Las 8 leyes de un personaje romántico único (o no).

5. La banda sonora de su vida suena en bucle sin cesar. ¿Recordáis la película del Día de la Marmota? Pues a nuestro personaje único, le pasaría algo parecido con la banda sonora de su vida, hasta que el disco se ralla o tira el reproductor de música por la ventana…

Las 8 leyes de un personaje romántico único (o no).

6. Su reloj siempre está en hora. Porque como dije antes, siempre está cuando más le necesitan, y normalmente puntual. Con pericia o sin ella, sabe dar en la diana y no dejar a nadie indiferente.

Las 8 leyes de un personaje romántico único (o no).

7. Es cabezota nivel pro. Pues claro, esta es una ley fundamental y básica de todo personaje romántico único, sin esa capacidad para llevar a cabo sus objetivos y sufrir las mil y una, no sería capaz de acabar lo que se proponga siempre. Y si eso ocurriera, ya no sería nuestra excepción ¿no?

Las 8 leyes de un personaje romántico único (o no).

8. Consigue arrancar las mejores sonrisas pese a todo. Porque sin nuestro Final Feliz no sería una historia redonda y cuando llegamos a él de la mano de esos grandes personajes, dejadme que os diga que lo más grande es esa sonrisa boba al cerrar el libro y esas ganas de volverlo a leer .

Las 8 leyes de un personaje romántico único (o no).

Hasta aquí las 8 leyes de un personaje romántico único (o no).

¿Qué te parecen? ¿Estás de acuerdo? ¿Añadirías alguna?

Inma.

Foto de cabecera de Gratisography, gifs de Giphy.

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Inma Cerezo es una barcelonesa lectora acérrima que siempre quiso contar sus propias historias. Tras divagar largo y tendido, escribe su primera novela Goleters Luna de Lenten. Actualmente trabaja en varios proyectos, con la ilusión de que pronto vean la luz.

1 Comentario

  1. Preciosa enumeración de cada uno de los pasos que da nuestro personaje único e irrepetible. Gracias, Inma, por regresar con tus ideas y experiencias para entregárnoslas en bandeja.
    Es cierto que volver a las viejas lecturas nos ofrecen nuevas perpectivas.

    • Buenos días Lydia,
      Gracias a ti por comentar y por tu visita.
      Sí, es cierto y además aprendes mucho y sobre todo, lo que aún tengo que trabajar para lograrlo.
      Biquiños.

  2. Noemí-Mysticnox dice

    Si me permites añadiría esa capacidad de saberse enamorado y no querer confesarlo por miedo al fracaso. Hace que el lector esté contínuamente pensando: ¡Por Dios díselo ya! Pero claro si lo hiciera a la primera de cambio se acababa la novela. Es un sufrimiento necesario.
    Un besoooo

    • Hola Noemí,
      Pues una muy buena, sí señor!!!
      Anotada queda, es cierto que nos hacen sufrir cosa mala ¿verdad? 😛
      Muchas gracias por la visita y comentario.
      Besotes!!!

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